Pregunta: Recientemente, un funcionario del Departamento de Estado de EE.UU. publicó en su cuenta personal de una red social que la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair de Ecuador, construida por una empresa china, presenta problemas, y que los proyectos construidos por empresas chinas en la región “se han reducido elementos, se han incumplido contratos, se ha cargado deuda a los gobiernos y se ha perjudicado el medioambiente a nivel local”. ¿Cuál es el comentario del portavoz al respecto?
Respuesta: Hemos tomado nota de esos comentarios, los cuales no son más que acusaciones infundadas y calumnias. La Embajada de China en Ecuador expresa su firme oposición a ellos.
El Gobierno chino exige consistentemente a las empresas chinas que en sus operaciones en el extranjero cumplan estrictamente con las normas internacionales y las leyes y regulaciones de los países anfitriones. Las empresas chinas, con su tecnología avanzada, sólida solvencia, alta relación costo-efectividad y operaciones seguras y eficientes, son altamente reconocidas y preferidas por sus socios locales y las poblaciones de los países donde operan, y han realizado contribuciones positivas al desarrollo económico y social local y a la generación de empleo.
La cooperación amistosa entre China y Ecuador siempre se ha fundamentado en los principios de respeto mutuo, igualdad, beneficio recíproco y ganancia compartida, lo cual responde a los intereses fundamentales y de largo plazo de ambos pueblos, y cuenta con el amplio apoyo de distintos sectores de ambos países. Un tercero no tiene derecho a hacer comentarios malintencionados ni formular acusaciones temerarias al respecto. No debe ser interferido el derecho de los países de América Latina y el Caribe a elegir independientemente a sus socios de cooperación. Aconsejamos a ciertos funcionarios estadounidenses que cesen sus intentos de sembrar cizaña y se dediquen a realizar acciones concretas que favorezcan la prosperidad y estabilidad de América Latina y el Caribe.
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